El segundo paso es aceptar que no conoces tu verdadera identidad
“Los seres humanos no nacen para siempre el día que sus madres los alumbran,
sino que la vida los obliga a pararse a sí mismos una y otra vez”
-Gabriel García Márquez-
¿Qué es identidad?
Es un conjunto de rasgos o características que posee una persona las cuales le ayudan a diferenciarse de los demás.
Desde el nacimiento la persona va forma su identidad, sin embargo, un ser pequeño e indefenso sin capacidad de comprender el mundo que le rodea y depende totalmente de las atenciones de otro para sobrevivir se deja guiar sin cuestionar lo que está sucediendo a su alrededor, por tanto, en el momento en que ese niño se convierte en adulto actuará de acuerdo con lo que aprendió del mundo; seguirá sus reglas y valores según sus capacidades y todo esto lo hará sin oponer resistencia.
Si la persona en el camino de su desarrollo logro tomar la fuerza interior necesaria para romper los patrones de comportamiento que recibió podrá salir a buscar su propia verdad a temprana edad, de lo contrario seguirá con el modelo educativo que le marcaron en su infancia, sufriendo en muchas ocasiones por el dialogo interior en dónde una parte de él interpretará el mundo de acuerdo con las creencias que le enseñaron, mientras que la otra parte interna aquella que ya posee desde su creación, su verdadera naturaleza, querrá ser escuchada
Dentro de él se desatará una lucha de dos voces, una querrá imponer las creencias limitantes que aprendió en esa caverna oscura de la que viene, mientras que la otra buscará ser escuchada para liberar la voz que proviene de su verdadera naturaleza.
La manera en que cada persona se concibe generalmente es reflejo de la descripción que escucho sobre él en su infancia, le fue mostrada su historia desde la óptica de cada persona que consideraron sus cualidades, capacidades, virtudes o limitaciones. Dice un dicho que una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad.
Retomado la reflexión de cómo ha sido tu desarrollo, y cómo adquiriste esas creencias que hoy te limitan o que te impulsan a creer en ti y para lograr lo que quieres en la vida, vamos a hacer una nueva reflexión, ¿tú crees que la identidad que adquiriste es realmente cierta?
Recuerda que, en tus primeros años de vida, cuando te educaron, estuviste como esas personas de la caverna quienes solo podían ver las sombras que se proyectaban frente a ellos. Reflexiona, ¿sí solamente veías el mundo que te presentaron la sociedad y tus educadores?, ¿de verdad confiarías en que esa historia que te cuentas de tu vida es real? Con este cuestionamiento quiero hacer que te cuestiones de dónde viene esa historia de dolor, esas limitaciones que sientes hoy. Si tú no crees que puedes conseguir lo que anhelas o que mereces una mejor vida, entonces sigues en esa caverna creyendo que no podrás salir de ahí.
¿Estás seguro de que eres quien crees?
Si la forma en que narras tu historia de vida es de dolor e incapacidad comportándote como una víctima de las circunstancias es seguro que desconoces tu potencial y estás atrapado en la “zona de confort” justificando que no puedes conseguir cambiar tu vida.
Recuerda que la identidad se construye con las ideas y creencias que adquiriste sobre como es el mundo y la vida, muchas de estas ideas que te transmitieron fueron incompletas solo pudiste captar una parte acortando la visión y proyección para construir una vida más completa.
Descalificarte en cualquier área de tu vida es una prueba de que no conoces tus talentos y habilidades y vives limites mentales que no permiten que te expandas tu mente.
Beneficios de reconocer tu verdadera identidad.
- El conocimiento personal es el principio para poner en marcha todo lo que quieres lograr.
- Cuando te conoces puedes amarte y aceptarte cómo eres.
- Puedes aceptar la vida y sus acontecimientos con mayor facilidad.
- Dejar de culparte por lo que no sale como quieres, para seguir hasta conseguir lo que te propongas.
- No te atas a creencias limitantes.
- Eres capaz de escuchar la voz interna que te guía.
- No necesitas reconocimientos para que te reconozcas valores tus logros.
- Dejas de exigirle a los demás que cambien, te acepten o te amen.
Consecuencias de no tener clara tu identidad
- Sentir constantemente la necesidad de aprobación.
- Indecisión al tomar decisiones constantemente.
- El miedo de salir de la zona de confort se apodera de ti.
- No saber qué rumbo tomar en la vida.
Si esa identidad que tienes hoy es una historia que te hace feliz, pleno y te ayuda a lograr lo que quieres, quédate con esa identidad poderosa, pero si tu identidad te hace sentir menos que otros te aseguro que te has contado una versión equivocada de ti, así que transforma tu historia.
Cuando las cosas se salgan de control y no puedas regresar a ti:
Calma, respira pausada y profundamente y repite suavemente en tu interior.
PROMETO SERME FIEL