No ignores tus miedos, escuchalos y dales nuevos recursos

EL MIEDO ES TU ALIADO, ESCÚCHALO. ES UN AVISO DE TU INTERIOR QUE TE DICE: “TE FALTAN RECURSOS PARA ENFRENTAR ESTA SITUACIÓN”.

Hoy quiero hablarte acerca del MIEDO, existe un miedo real y un miedo imaginario.

El miedo real es ese que sientes cuando tu vida está en riesgo, cuando estás en peligro frente a una amenaza, como un animal salvaje, un cocodrilo, un oso o un animal ponzoñoso o también si estuvieras, por ejemplo, atorado en las vías de un tren, atrapado en tu auto sin poder salir, es decir, cuando te encuentras frente a una gran amenaza y puedes perder la vida o sufrir un accidente, ese es un miedo real y justificado, es un miedo sano y muchas veces te puedes quedar paralizado porque no sabes como enfrentarte a esa situación, NO TIENES LOS RECURSOS NECESARIOS PARA ENFRENTAR ESE TEMOR.

Hablemos ahora del MIEDO IMAGINARIO, este miedo, aunque no es real, te paraliza y te impide avanzar para conseguir lo que quieres, el diálogo interno que tienes cuando se presenta este miedo está muy bien argumentado por tu mente inconsciente y tú lo crees, te engaña y vives de manera real el miedo que solo está en tu mente. 

La conversación es más o menos así:
-Tú no puedes, eso no es para ti, no lo vas a lograr, no tienes dinero, ni lo intentes, eres mujer y no lo conseguirás, eso es para ricos, eres muy grande para lograrlo, seguro que será un fracaso… tu forma de interpretar el mundo exterior con tu mente confundida puede hacerte creer que esto es verdad; sin embargo, solo estás viendo la parte temerosa de tu persona y no alcanzas a ver las posibilidades porque te han enseñado a pelear contigo mismo con tal de no sentir miedo, a ignorarlo, a no luchar por lo que quieres para no salir herido. Visto de esta forma el miedo tiene toda la razón y te paraliza.
Pero existe una forma verdadera de ver el miedo, “él es tu aliado”, solo te está avisando que no puedes lograr lo que quieres porque aun no estás preparado, si quieres hablar en público y no te preparas será posible que sientas temor y mejor no quieras intentarlo, si quieres dar un recital de piano y no practicas lo suficiente, podrás sentir miedo, si quieres emprender algo por primera vez y tienes miedo, es natural. 
Lo que tienes que hacer para dejar de temer es “HACER ESO QUE QUIERES AUNQUE LE TEMAS”, el miedo que sientes se disipará poco a poco, conforme tengas nuevos recursos.

Si alguna vez has sentido con todo tu corazón que deseas hacer algo en tu vida y que literalmente te quedas paralizado debes saber que:

  • NO INTENTES VENCER EL MIEDO
  • MIEDO Y COBARDÍA NO SON LO MISMO
  • MIEDO NO ES DEBILIDAD
  • EL MIEDO ES TU GRAN ALIADO
  • EL MIEDO QUE TIENES SE HACE MÁS GRANDE PORQUE TIENES MIEDO DE TENER MIEDO
  • EL MIEDO ES UNA GRAN OPORTUNIDAD PARA RECONOCER LOS RETOS DE PREPARARTE MAS EN CIERTAS ÁREAS DE TU VIDA.

Quiero el día de hoy darte tres puntos que te ayudarán a ver el miedo en su dimensión real

  • Reconoce cuáles son los retos que quieres lograr en tu vida y sientes miedo de hacerlo.
  • Analiza cuál es el recurso que te hace falta para enfrentar ese reto.
  • Prepárate, estudia, fortalécete en ese tema y regresa a enfrentar ese reto.

Ánimo, ánimo.

Cuéntame cómo te fue con este tema, si este material te sirve, quiero conocer tus necesidades.

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CUANDO SIENTAS CULPA:

  1. PERDÓNATE.
  2. RESPONSABILIZATE.
  3. CUANDO SIENTAS CULPA: 
    1. PERDÓNATE
    2. RESPONSABILÍZATE
    Culpa según el diccionario: “Es el hecho de ser causante de algo”
    Puedes ver la culpa desde dos enfoques:
    1. La culpa que te tortura hasta casi enloquecerte.
    Cuando tienes ese sentimiento de culpa frente al recuerdo de un acontecimiento en el que crees que fallaste, sucede que por un lado sientes arrepentimiento y dolor porque no puedes cambiar el hecho por el cual crees ser culpable, esto te lleva directo a la infelicidad, a no poder disfrutar de casi nada en la vida, te persigue como una sombra que opaca tus momentos de felicidad. 
    Por otro lado aparece un diálogo interno de tu mente inconsciente que te acusa como culpable, te reprocha cada vez que empiezas a sentirte feliz, con alegría, viene silenciosamente casi de manera imperceptible, una ráfaga de acusaciones de las que hasta ahora no has sido consciente, te has acostumbrado a que lleguen a tu mente sin cuestionar su veracidad. 
    Así que por un lado te sientes culpable y por otro te castigas reprochándote constantemente porque hiciste lo que “crees” que hiciste. Aceptaste ser culpable sin tener un juicio, sin tener un defensor de ti mismo.

    Todo esto sucedió por tus creencias de castigarte ante la culpa, porque la mayor parte de la población lo maneja de esa forma, usando la palabra CULPA sin hacer un análisis de su sentido real, como si debieras quedar marcado de por vida ante una falta.

    El día de hoy tú puedes hacer un análisis de la realidad de la culpa.

    2. La culpa que te invita al perdón. 
    Una sana comunicación interna, es decir, contigo mismo. Te invita a darte cuenta de que acontecimiento viene esa culpa que sientes y cuando la ubicas te invita a REPARAR las consecuencias de tus actos. Te dice que es lo que debes reparar, por medio de una disculpa, un perdón, pagando por algún daño, haciendo alguna labor por otro, según haya sido el acto cometido que le causó daño a otros.
    Los diálogos de la culpa a los que te has acostumbrado pueden ser:
    ü Me siento culpable, porque no estoy cuidando a mi madre, como debería.
    ü Soy culpable de no cumplir la promesa que hice.
    ü Me siento culpable porque no pude dar a mis hijos una mejor educación
    ü Me siento culpable porque no soy buena madre.
    ü Me siento culpable porque no pude salvar a mi hija.
    ü Me siento culpable por no ser como mis padres quisieran… 
    Y una larga lista sin fin.
    Cuando sientas culpa busca reparar el porqué de esa culpa, antes de que haga raíces en tu interior.
    La culpa no es para torturarte, es para resolver, para encontrar soluciones, ella te ayuda a ver lo que haces que transgrede a otros, y a ti mismo muchas veces.
    Si no haces o hiciste algo con toda la intención de dañar o perjudicar a otra persona, NO USES LA PALABRA CULPA, sustitúyelo en tu interior por RESPONSABILIDAD, te quitara gran peso de encima.
    Toma muy en serio esto:
    La culpa te perseguirá como perro rabioso acusándote, hasta que decidas que ya no puedes seguir así, y vayas a responder por lo que hiciste a otro o lo que te hiciste a ti mismo, tu consciencia que tiene un espíritu solo descansará cuando pidas perdón o repares lo que requieras reparar.
    RECUERDA, CAMBIA EL CONCEPTO DE CULPA POR RESPONSABILIDAD.
    ¡Tú eliges!

    Si te sirvió esta publicación déjame tus comentarios.

Trata a un hombre tal como es, y seguirá siendo lo que es; trátalo coo puedes y debe ser, y se convertirá en lo que puede y debe ser”  –Johann Wolfgang von Goethe

Estoy de acuerdo con esta frase: “Trata a un hombre tal como es, y seguirá siendo lo que es; trátalo como puede y debe ser, y se convertirá en lo que puede y debe ser”
¿Cómo te tratas a ti mismo?, ¿cómo tratas a los demás?.
Te invito a que empieces a ver en los otros la bondad que tienen en su interior, a que veas las capacidades que no se ven a simple vista, a que puedas verles con amor, a que observes todo el potencial que tienen para desarrollar y mejorar este mundo.
Y sobre todo empieza haciéndolo contigo mismo.

¿Tú que opinas?

“Por eso no desfallecemos. Aun cuando nuestro hombre exterior se va desmoronando, el hombre interior se va renovando de día en día” –2 corintios 4:16

Hermosas palabras de contenido tan profundo que muchas veces pasa desapercibido.

“Por eso no desfallecemos. Aun cuando nuestro hombre exterior se va desmoronando, el hombre interior se va renovando de día en día.”
2 Corintios 4:16

Muchas veces estás palabras me reanimaron y me levantaron para seguir adelante.
Puede ser que ahora tu estés viviendo un dolor muy fuerte en tu vida, una pena que te agobia y sientes que el dolor te vence, que ya no puede tu cuerpo soportar más, que esta batalla si la perderás, sí, es posible sentirte de esa forma, yo lo sentí, yo lo he sentido, pero es entonces el momento en que más seguro debes estar de que tienes la opción de resurgir ante ese dolor con mayor fuerza, dejándote que esa pena te transforme, superándote a ti mismo creando fuerzas internas superiores a las que tenías, renovándote cada día, siendo mejor que el día anterior.

Si conocieras tu poder interior, estarías seguro de que puedes permitirte sentir ese dolor, reconocer que te está diciendo que parte de ti debes ir a reforzar y regresarías más fuerte para ganar la partida final. 

¡Decide cuánto más quieres soportar!

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